Conocernos a nosotros mismos no es igual que conocer a los demás.

Conocernos a nosotros mismos no es igual que conocer a los demás.

Parece que lo importante e imprescindible para que los demás se planteen que quieren hablar contigo, es el llegar a tener un nivel académico por encima de la media (ya  no basta con tener solo una licenciatura sino ademas haberte ido de «Erasmus» y haber hecho un Master) y además se hace imprescindible tener experiencia profesional previa, saber idiomas, informática, etc.

Y por supuesto hay que contar también con tener ciertas características de tu perfil personal que incluyan unas  aficiones,  gustos y  aspiraciones muy ambiciosas…

Estos «valores visibles y públicos « son los que aparentemente, hoy en día  te abren las puertas al entorno virtual, social, laboral, personal y familiar de los demás.

Todo este curriculum personal y/o  profesional, se debilita cuando además  no terminamos de conocernos a nosotros mismos, ni queremos que los demás nos conozcan tal y como somos.

Si queremos ser reflexivamente responsables en el auto-conocimiento hay que tener en cuenta que:

  1. Conocernos a nosotros mismos no es igual que conocer a los demás. El primer problema nos surge cuando generalmente todos por pudor, modestia, soberbia o simplemente desconocimiento, tendemos a negar de manera evidente, nuestros defectos y nuestras virtudes, habilidades y/o capacidades.
  2. El auto-conocimiento, no consiste sólo en conseguir descubrirnos una serie de datos o características personales muy nuestras, de una manera racional, fría, descriptiva y aséptica.
  3. El conocimiento de uno mismo pasa por una toma de conciencia que se relaciona intensamente con los sentimientos y que requiere de un tiempo mínimo de reflexión que nos ayude a la re-estructuración de nuestros conceptos y que nos lleve a  una verdadera confrontación de nuestra persona y  la propia realidad.
  4. El proceso del auto-conocimiento supone una gran limitación para todos y para algunas personalidades en particular un poco más, siendo en muchos casos imprescindible la ayuda externa para conseguir superar las barreras psicológicas que nos impiden conocernos mejor y al mismo tiempo querer que los demás también nos conozcan realmente como somos.

Si pasan los años y seguimos sorprendiéndonos de nosotros mismos o los demás se asombran de alguna de nuestras ultimas actuaciones a lo mejor tenemos que pensar que estamos a medio camino de nuestro auto-conocimiento.

«Esta trabajo a medio rematar puede «enturbiar » nuestra proyección hacia un amigo, un jefe,  tu cónyuge o tu hijo»

Los «exitosos valores públicos» se vacían de contenido real, en cuanto intentamos relacionarnos con los demás y tenemos carencias en nuestro auto-conocimiento por no tener asumida nuestra forma de ser y las capacidades acordes con esa manera de ser ya que vivimos inmersos y confundidos en un mundo aparentemente más «interesante para los demás».

Hay circunstancias en la vida que nos obligan a cambiar nuestra conducta de manera involuntaria y radical por un espacio limitado de tiempo o para siempre. Cuando los cambios son elegidos o sobrevenidos es el momento de pararse a reflexionar y de volver a sentar unas buenas bases de actuación ante la nueva situación que la vida te propone y debes afrontar.

En estos casos, no debiera ser para cada uno de nosotros ni bueno ni malo el hecho de pedir ayuda.

El interés personal por el auto-conocimiento nos va a suponer eficacia e inteligencia para ser capaz de dar lo mejor de ti mismo y por reflejo lo mejor de ti mismo a los demás.

¿Como has reaccionado en la vida, tu y los demás, cuando has quedado públicamente el primero, o el último, en alguna situación de tu vida?

¿Como te lo  has tomado tu y los que asistieron a tu éxito o tu fracaso?

¿Se puede vivir de la misma manera , cuando estás  casad@ que cuando eras solter@?

¿Debes vivir de la misma manera tu matrimonio cuando sois sólo dos, que cuando se tienen hijos?

¿Tu vida va a ser la misma si te quedas viud@ o se rompe tu matrimonio,  que cuando estabas casado?

¿Tu vida va a ser la misma pudiendo andar siempre por ti mismo, o si tienes que ir en una silla de ruedas quedando la mirada de los demás  a mas de 50 cm por encima de tus ojos?

Hay momentos en la vida que el autoconocimiento es la mejor herramienta para poder ser feliz.

«Hay que ser valiente para atreverse a descubrir lo que UNO ES y hay que ser más valiente aún para atreverse a descubrir, solo o con ayuda lo que UNO NO ES.»

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