Sonrisas a domicilio

Quizás sea un problema cultural y educativo, pero parece que siempre  guardamos nuestra mejor sonrisa para los de fuera de casa y/0  para intentar conseguir algo de alguien mas fácilmente. Por este mismo motivo, la mayoría de los días no intentamos instalar la sonrisa como un  acto reflejo:

“Entrar y salir por la puerta de nuestra casa siempre sonriendo”

La sonrisa no necesita de especiales habilidades físicas, pero si que necesita de nuestra actitud personal y desinteresada. Todos sabemos que una sonrisa, “allana muchos caminos difíciles”.

Al  igual que los ojos son “el espejo del alma”,  la sonrisa puede ser ” la poesía de nuestra tolerancia interior”

Uno no sonríe sin querer, sonríe porque quiere sonreír.

La sonrisa tiene dos lecturas, la del que sonríe para hacer daño y su cara es una mueca de la burla o la ironía, una sonrisa forzada es una careta a la vista de cualquiera;  o la del que sonríe para intentar  “meterse en el zapato” del otro.

-La sonrisa del irónico es siempre para hacer daño-

Una sonrisa forzada es una careta a la vista de cualquiera.  La  gente que habitualmente tiene un “semblante risueño”, no suelen ser personas que generan conflictos ni caen mal  a los demás. Es más suelen tener fama de amables, simpáticos y además parece  que gracias a su sonrisa tampoco les cuesta hacer favores porque su cara sonriente invita a la facilidad por hacer favores.

La persona que sonríe no es ni solo optimista, ni solo alegre, ni solo está contenta.

Es un persona que dona parte de su esfuerzo para ser ella feliz y hacer felices a los demás. La voluntad de sonreír es mucho mas que sentirse a gusto y querer decirle a los demás algo.

  • Sonreír minimiza la tensión ambiental.
  • La sonrisa también ayuda a minimizar  la brusquedad de nuestro lenguaje o nuestros gestos corporales.
  • No es lo mismo preguntar o pedir  algo  sonriendo que sin expresión en la cara.
  • No es lo mismo perdonar o pedir perdón si lo haces  sonriendo.
  • No es lo mismo corregir o rectificar sonriendo.
  • No es lo mismo hacer un favor sin sonreír que sonriendo.

El acto de sonreír sino es con amor, respeto y cariño es una burla sarcástica hacia los demás.  La sonrisa es un buen instrumento de auto-control de nuestras emociones.

En definitiva, si te convences de que sonreír tiene mas ventajas que inconvenientes:

SONRÍE POR FAVOR

REGALA LA MEJOR DE TUS SONRISAS PRIMERO A TU FAMILIA,

Y LUEGO TAMBIÉN A TU JEFE/A, A  TU CLIENTE O A TU NOVIO/A

VÍDEO SOBRE LA IMPORTANCIA DE LA INTELIGENCIA EMOCIONAL EN NUESTRAS VIDAS: