¿Sabes si sufres de estrés matrimonial?

Ser capaz de reconocerse  sí uno está o no está sufriendo estrés matrimonial,

es una gran ventaja para aliviarnos y ayudar a perder tensión ambiental y poder recuperar la armonía familiar perdida.

Tenemos la idea de que el estrés ambiental solo nos afecta a nivel individual  pero no es así ya que el estrés ambiental puede afectar no solo a la persona sino también a varias personas al mismo tiempo o a todo un colectivo.

La perdida de armonía familiar también puede llevarnos a sufrir estrés ambiental por exceso de tensión en las distintas personas que forman una familia y ese estrés ambiental indudablemente también repercute en la pareja.

No saber gestionar un conflicto familiar importante o permanentes problemas a nivel matrimonial hace que se termine desencadenando en la pareja estrés matrimonial. La relación de pareja es tan sensible a las crisis matrimoniales sin resolver del entorno más próximo que incluso un problema familiar puede desencadenar estrés matrimonial.

Causas que pueden desencadenar estrés matrimonial:

  • Vivir  tu matrimonio en un estado de permanente tensión nerviosa, generalmente causada por un exceso de trabajo fuera o dentro del hogar,  ya que incluso puede llegar a producirnos trastornos físicos y/o mentales.
  • Si en una pareja los dos o uno de los dos se sienten presionados por  un nivel de exigencia superior a lo que antes estaban acostumbrados, cualquiera de los dos terminará por sentir un nivel de agobio tan bloqueante como negativo, por sentimientos de impotencia y de ilusión hacia el otro.
  • Hay ciertas etapas de la vida matrimonial donde es posible que aparezcan acontecimientos sobrevenidos que sobrepasen a los dos o a uno de los dos, y aunque no sean ninguno de los dos protagonistas de la nueva situación, indudablemente si que son los dos víctimas del momento y es entonces cuando puede surgir estrés matrimonial por compresión.
  • Cuando en una matrimonio/familia se vive por encima de las posibilidades económicas de todos,  se termina por no saber gestionar bien el presente por miedo a las perdidas de futuro.
“No todas las crisis matrimoniales son crisis afectivas, pero una gran parte de ellas pueden ser crisis emocionales que acaban en crisis por estrés matrimonial”

Saber tener en cuenta que esa preocupación…, ese temor…, esa inseguridad…, puede acabar en estrés ambiental o personal es muy importante y  saber que todo ello puede acabar en estrés matrimonial es una ventaja para entender que las crisis de estrés matrimonial pueden no tener nada que ver con el amor y el respeto al otro.

Saber descubrir que probablemente tu problema o vuestro problema, no está tanto en vuestra relación de pareja sino en cosas externas accidentales … ayuda y mucho a que baje el nivel de estrés matrimonial.

¿Cómo identificar si sufres de estrés matrimonial?

Cuando cualquier emoción la traduces como algo negativo con el otro.

Cuando cualquier emoción te hace pensar que el otro lo está provocando para molestarte.

Cuando cualquier emoción te impide tomar decisiones por miedo a una nueva discusión.

Cuando no te sientes acompañado en las decisiones y vives con sensación de soledad acompañada.

Cuando los pensamientos negativos hacia el otro, te impiden tener ilusión por hacer planes o tener ganas de disfrutar juntos como antes.

Cuando sé que tengo dificultades, pero trato por todos los medios de que no me las note el otro.

Cuando he saltado alguna linea roja y siento que estoy fuera de control para poder evitarlo de nuevo en el día a día.

Cuando me llevo a mi trabajo, mi estrés matrimonial y ello me impide pensar, concentrarme y resolver mis responsabilidades profesionales.

Consecuencias personales cuando sufres estrés matrimonial:

  • Se acumulan las cosas pendientes de la familia, que antes solías llevar casi al día.
  • Se acumulan las cosas que arreglar o reparar en tu casa, y que antes disfrutabas poniéndolas al día.
  • Se acumula el desorden en temas personales.
  • Se acumula con demasiada frecuencia el mal humor, la irritabilidad o el mal genio con el otro de manera desproporcionada.
  • Se deja de leer novelas o de disfrutar con una película acompañado por el otro como antes.
  • Se deja de comprender y de tener paciencia con el otro.

 

“Es estres matrimonial es una gran infelicidad en general y muy en particular cuando estas a solas con tu pareja”

Si eres capaz de reconocerte en este problema, plántale cara al estrés matrimonial y pon soluciones no te quedes en la pasividad de los vencidos y derrotados. De tu puesta en marcha hacia la recuperación de la armonía, depende la felicidad tuya y la del otro. De tu estrés matrimonial ya sea causa o consecuencia, los protagonistas solo son dos. Los hechos y las circunstancias son bienes o males colaterales pero no deben ser estos los que manejen tu vida.

2ª parte del post:

13 gestos para manejar el estrés matrimonial

 

“Saber reconocer y gestionar las situaciones que generan estrés conyugal es parte del éxito de la convivencia matrimonial”