Los abuelos ayer, hoy y mañana

En este mes se celebra el Día de los Abuelos y quiero hacer un merecido homenaje a esos hombres y mujeres que tanto nos dieron y ahora nos dan y que, en estos tiempos tan difícil nos demuestran más si cabe su importancia como eslabones emocionales a nivel familiar.

Los abuelos son el nexo con nuestras raíces y los transmisores de valores fundamentales más allá de la temporalidad. Además ser abuelo tiene un efecto transformador en las relaciones familiares.

Los que hasta ese momento habían sido sólo padres, y ahora son abuelos, ven como sus hijos lo son ahora. Es entonces cuando los hijos, en ocasiones, empiezan a comprender muchas cosas que hicieron sus padres y esto fortalece y renueva el vínculo entre ellos.

Hasta ahora, algunos hemos tenido la suerte (por lo menos mientras éramos pequeños) de conocer a nuestros abuelos y bisabuelos, pero la pirámide poblacional está cambiando y con ello el número de generaciones que comparten época. Hay algo que permanece inmutable:

"Los abuelos siguen siendo un referente en el que mirarse y aprender de diversas facetas de la vida"

Por ello, conocer nuestras raíces y cuidar el apego es una de las claves para el desarrollo personal.

Además, el rol de los abuelos ha ido evolucionando a lo largo de los tiempos jugando un papel cada vez más importante en las familias.

Pero, a raíz de este nuevo paradigma este papel se ha visto en cierta manera truncado, ya que por su edad han sido las principales víctimas de este virus y los grandes afectados por el COVID-19 que les ha obligado a que su confinamiento sea más severo si cabe.

Sin poder tener acceso a sus familiares, separados de sus hijos y nietos, han vivido la soledad y el paso del tiempo que sin haberlo podido compartir.

Para sobrellevar la distancia física muchos han adquirido soltura en plataformas digitales más que nunca. Y aunque la empatía de forma digital puede desarrollarse a nivel profesional,  a nivel familiar es difícil que la distancia que se genera en una llamada o una vídeo-llamada pueda suplir el contacto directo y físico. Por lo que el confinamiento ha provocado un gran vacío emocional en muchos casos de abuelos.

Por ello, debemos de ser conscientes de que en estos tiempos los abuelos están sufriendo más que nunca, debatiéndose entre el virus y la incertidumbre de pensar si podrán volver a abrazar y tener cerca a su familia mientras que no haya una vacuna.

Por ello, es el momento de que los abuelos nos sientan más cerca que nunca, de ser especialmente generosos con ellos, de hacerles sentirse queridos, y transmitirles tranquilidad y esperanza,  para devolverles así un poquito de todo lo que nos han dado buscando formas creativas y originales para hacerlo.

Feliz Día de los Abuelos os queremos.

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