Hijos de españoles por el mundo

Los padres con hijos de mas de 20 años, no estábamos preparados para una separación familiar prematura y además a cambio de nada.

 

Los hijos cuando acababan sus estudios normalmente dejaban de vivir con sus padres, bien por sus nuevos destinos profesionales y muy generalmente por que se casaban y formaban ya una familia independiente de la de su núcleo familiar.

La verdad que el hij@ solter@ profesionalmente realizado y que seguía viviendo con papá y mamá, no solía estar muy bien visto.

 

Hoy las cosas han cambiado y de manera precipitada. Llevamos años contemplando pasivamente como todos los meses entraban en España hombres y mujeres jóvenes, buscando trabajo y una vida mejor. Unos entran por el sur de España en  pateras desde África, otros llegan al Aeropuerto de Barajas desde Sudamérica  y  otros muchos llegan en autobús desde centro de Europa y/o Asia.

España, durante mucho tiempo ha sido La Meca del futuro de muchas personas y sus familias con problemas.

 

Pero desde hace muchos meses en España las familias con hijos Licenciados y/o preparados profesionalmente, están protagonizando su exilio y el de unos 1.200 jóvenes muy bien preparados, que salen de nuestro país cada día, sin oficio ni beneficio.

En la mayoría de los casos con el único interés de intentar hacer Curriculum Vitae en alguna parte del mundo donde se les acoja y así poder seguir actualizando y/o perfeccionando y por lo menos no perdiendo  parte de sus conocimientos.

 

Se van sin rumbo fijo y eso es peligroso para cualquier persona en su sano juicio. 

 

Hasta ahora cuando los hijos se iban al extranjero, normalmente era con un contrato de trabajo y/o  una familia ya iniciada.

La decisión de irse solos “a buscar algo”,  está desarraigando a los jóvenes de este país, que por no tener no tienen ni letra en su himno nacional y la bandera a veces ha sido instrumento político de separación, en vez de ser motivo de unión.

Una vez que los jóvenes, han tomado la decisión y se han ido en estas circunstancias, me pregunto:

 

¿Querrán volver a mirar a la tierra que les vio nacer?

 

Algunos con sus pocos ahorros, otros vendiendo hasta su coche para poder auto-mantenerse mas tiempo y así darse mas oportunidades de futuro, pero todos se van con esta herencia.

 

Si malo es los pocos hijos que los españoles tienen, que hace que estemos en una tasa de natalidad de 1’33 hijos por mujer, creo que mucho peor es el vaciado de contenido humano ya adulto,  que se está poduciendo en España con nuestros jóvenes.

¿Qué debemos hacer las familias con todos estos jóvenes que cada mes se ven obligados a huir de aquí  y separarse de sus raíces familiares de manera prematura? Su interés no es hacer turismo low-cost, sino intentar labrarse un futuro personal y profesional y así dejar de ser una carga para sus padres y al mismo tiempo poder sentirse útiles a la sociedad.

 

En mi familia en concreto, este éxodo ya lo estamos viviendo desde hace un par de años con varios de nuestros hijos.

Pienso que en general a nosotros los padres, no nos importa que nuestros hijos dejen el hogar paterno y se vayan para independizarse, porque esto es ley de vida y nosotros también lo hicimos en su día. Lo que si nos preocupa y entristece al mismo tiempo, es que los motivos que les mueven a irse son motivos llenos de sentimientos de vacío ante una realidad que les ignora como personas que ya están listas preparadas en “la pista de despegue” de una vida personal y profesional.

 

En el mejor de los casos se enfrentan con la decisión de elegir entre sub-contratos basura de explotación profesional legalizada o “la nada”

 

El momento que vivimos nos supone un nuevo y gran reto afectivo para padres e hijos:

  • Padres que esperan lo mejor de sus hijos y apuestan por ellos mientras los contemplan con preocupación, viendo como intentan salir adelante por sus propios medios.
  • Hijos que tienen una meta, “encontrarse” con oportunidades de futuro, y que mientras lo consiguen necesitan seguir sabiendo que pueden apoyarse emocional y afectivamente en sus padres por una única razón fundamental

 

que sus padres siempre les quieren y les querrán por lo que son y no por lo que tengan o consigan

 

España  ya no es de los españoles ni para los españoles y nuestros hijos no son solo  nuestros, son del mundo y para el mundo. Hoy mas que nunca urge cultivar la importancia de las raíces y las relaciones familiares.

Objetivo para los padres… que  la FAMILIA perdure, estén donde estén nuestros hijos

Si además de no conseguir un buen trabajo en su tierra, no tuvieran una familia donde volver la cabeza, el desarraigo sería aún mucho mas trágico. La familia, el matrimonio y los hijos deben mantenerse unidos por que” su conjunto” es lo que hace fuerte y estable a la sociedad y  no sólo las leyes y las prestaciones sociales.

 

No esperemos “Volver a casa SÓLO por Navidad”. Todos los días son “días hábiles” para pensar y dedicarse de una u otra manera a tu familia.

 

Este post se lo dedico a todos mis hijos y a los hijos de mis amigos y conocidos y a todos los hijos jóvenes sin trabajo de España.

 

Os invito a leer y reflexionar sobre este artículo que se acaba de publicar  en  www.elpais.com “Las ilusiones perdidas” de Concha Caballero.