EN LOS CELOS HAY VÍCTIMAS Y VERDUGOS SUFRIENDO INUTILMENTE. PIDE AYUDA

 

PROVOCAR O TENER CELOS, es casi siempre por una necesidad de intentar captar la atención del otro, pero que siempre queda insatisfecha porque su necesidad de atención es mayor que la realidad modificada.

 

Esta insatisfacción o anhelo es permanente y termina siendo tan repetida como si de una adicción se tratara.

LOS CELOS transforman la realidad de los que se aman de tal manera que viven sin vivir la auténtica realidad, llegando a afectar al bienestar tanto personal como de tu pareja. Cuando esto ocurre es perjudicial pactar con este tipo de convivencia tan tóxica. Y es cuando hay que pedir ayuda.

 

Cuando en una pareja uno de los dos o los dos sienten celos del otro, por un lado estaría:

  • La persona que siente celos, y que de manera inconsciente asume el papel de "víctima del otro" pero que al mismo tiempo se convierte en “verdugo” del otro buscando con su comportamiento atraer la atracción del otro.
  • Al mismo tiempo el celado o aquella persona que provoca los celos en el otro, también se convierte en "víctima de sí mismo y verdugo del otro", Ha conseguido modificar una realidad para provocar celos en el otro, con el mismo fin de atraer la atención del otro.

Entrar en el juego de los celos, produce en la pareja una relación contaminada donde ambos son víctimas y verdugos de sus propias provocaciones y respuestas.

Tanto sentir celos como provocarlos para que el otro esté cerca del otro, rompe la confianza mutua y los sentimientos de lealtad y sinceridad entre los dos., ya que ambos viven sobre una realidad falsa y alienante.

 

La persona víctima del celoso se suele preguntar:

  • ¿Por qué mi pareja siente celos de mí, si no yo no he hecho nada que pueda generar su desconfianza?
  • ¿Por qué le traicionan los sentimientos de esta manera tan real, sin que nada sea real?

 

Si la víctima no es capaz de "saltar y salirse del problema irreal”, será parte del problema de su pareja pero si no cae en la trampa de justificarse y empeñarse en demostrar su inocencia, entonces podrá ser parte de la solución del problema de celos creado por el otro, y aunque parezca que no le quiere es que lo que no quiere es participar en el juego de los celos.

No participar también puede ser una prueba más para que su pareja tenga más celos, pero sin embargo es lo que se debe hacer, si quieres acabar con la situación.

 

La persona verdugo se pregunta:

  • ¿Por qué me hace esto mi pareja, si yo no he hecho nada para que me haga tanto daño y de esta manera tan real?
  • ¿Por qué mi cabeza no puede evitar tener celos?: ¿Que me está pasando en el fondo de mi corazón? ¿Por qué mi pareja no reconoce la verdad que yo siento tan claramente?

 

VÍCTIMAS Y VERDUGOS POR CELOS, sufren de una manera muy real, a pesar de que no haya motivos ciertos que justifiquen el sufrimiento para ninguno de los dos y lo que les genera este tipo de forma de tratarse es sufrir en vacío e inútilmente.

AL FINAL AMBOS, terminan siendo verdaderas víctimas de fantasías que tienen tal fuerza que acaban desterrando la verdadera realidad. Cada uno de los dos cree que sufre los celos A SU MANERA y en solitario y que no son capaces ninguno de ellos de demostrarle al otro que al final se ha convertido en un sufrimiento infundado pero mutuo.

 

LOS CELOS HAY QUE CANALIZARLOS DESDE LA PERSONA NO DESDE LA PAREJA, Cuando somos capaces de mirarnos a nosotros mismos es cuando somos capaces de poder encontrar los verdaderos motivos que pueden llevarnos a sentir celos, cual es la necesidad de generarlos y la necesidad de justificarse como una muestra de amor al celoso.

Evidentemente puede haber causas muy personales y no de pareja que te llevarán hasta la puerta de entrada del mundo de los celos:

Si eres una persona que no tienes confianza en ti mismo, y tu propia inseguridad termina por auto-convencerse de que no te mereces todo el cariño del otro y que para evitar tu sentimiento de frustración o fracaso terminas por desconfiar también del otro. Proyectas tu desconfianza en la desconfianza hacia el otro.

 

  • Si eres una persona que te quieres poco a ti mismo, pensarás que a tu pareja le va a ser más fácil encontrar a alguien más atractivo y mejor o superior que tú. Y para tapar tu baja autoestima te adelantas a juzgar los sentimientos infundados del otro.
  • Si eres una persona que manifiestas un tipo de conducta aprehendida, que asumiste como propia desde tu infancia, y que a base de haber estado presenciando en tus padres continúas escenas de celos, ya has crecido con esa predisposición emocional. Piensa que puedes estar atrapado desde tu infancia y no has podido por ello crecer emocionalmente.
  • Si eres una persona que has sufrido de verdad una traición afectiva antes, a partir de ese momento has podido dejar que se desarrolle en ti una mala actitud que te predisponga a sufrir celotipias al menor dato sospechoso que puedas ver en el otro. Piensas que estando celoso permanentemente estarás en guardia y evitarás que nunca más te vuelva a pasar con otra persona, lo mismo que ya te ocurrió. Piensa que estás atrapado en tu pasado y que así no podrás construir un nuevo presente.
  • Si eres una persona que tienes algún desajuste emocional, que te produce tal trastorno transitorio en tu personalidad, que te hace padecer sistemáticamente tendencias obsesivas de desconfiar de los demás, siendo así, tu vida está condicionada por la creación de todo tipo de celotipias infundadas. Cuando los celos infundados son demasiado frecuentes, intensos y duraderos se terminan volviendo patológicos, si esto sucede, los celos no te dejan hacer una vida normal y solo sabes sufrir “por amor”.

 

3 preguntas necesarias que podemos hacernos cuando vivimos el amor desde los celos:

  • ¿Por qué quiero o necesito amar al otro de esta manera tan asfixiante para los dos?
  • ¿Qué de bueno me aporta esta tensión en mi relación?
  • ¿Tengo control de adonde nos lleva vivir sobre celos infundados y/o auto provocados hacia el otro?

 

Si no sabes cómo responderte te sugiero dos razones para tus celos infundados:

  1. Puede que tus sentimientos de miedo o de alguna necesidad concreta, no te dejan vivir en armonía y con sinceridad afectiva. Estas cegado por una rabia contenida de tu vida pasada y pendiente de resolver.
  2. Habla contigo mismo e intenta controlar la ansiedad que te produce tal situación. Del control de tu ansiedad solo tú eres el responsable, no los demás. El control de tus sentimientos es solo de tu propiedad. Quizás no estas siendo responsable de tus sentimientos y por eso vives con ansiedad.

 

Sentirte feliz o celoso no depende tanto de los demás sino de tu actitud en las relaciones afectivas que puedas o quieras tener con tu pareja.

Sé consciente también de 4 cosas importantes en tus relaciones sentimentales:

  1. No culpabilices a nadie, de lo que solo tú eres responsable: "el control de tus sentimientos sin tener que controlar los sentimientos del otro".
  2. Nadie siente celos de quien no quiere sentirlos por voluntad propia. No hagas una tragedia de tus celos, porque conviertes el amor en sentimientos de daño y culpa hacia el otro.
  3. Amarse el uno al otro no debe convertirse en una batalla campal de sentimientos. Si vuestra relación es tormentosa aunque haya amor entre vosotros, podéis haber hecho por los celos que vuestra relación sea incompatible con la vida en común provocando una adicción destructora entre ambos.
  4. Cuando los celos te producen un sufrimiento innecesario en ti y tu pareja, no hay que pensar solo en cómo te sientes tú con tus celos sino también piensa en cómo se debe sentir el que sufre tus celos.

 

Conclusión final, si te sientes más fuerte y más vivo ante la debilidad que generas con tus celos en el otra@, deberías pensar que ese sufrimiento sin control y de manera casi permanente que padecéis tú y tu pareja, puede significar que necesitáis:

"La ayuda de un especialista"

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