Educamos a nuestros hijos cada día proyectando sobre ellos nuestro pasado en función de su futuro

Al casarnos creamos un nuevo hogar único e irrepetible, pero  que con la llegada de los hijos gran parte de ese hogar único e irrepetible se redecora con la herencia de la educación que hayamos recibido de nuestros padres.

“Unimos  nuestro pasado y  nuestro presente en una misma conducta y tarea ser padres”

Con mucha frecuencia recibo cartas de padres con serias dudas en cuanto a como deben educar a sus hijos en situaciones cotidianas.  A todos los padres les gusta saber como atender perfectamente a sus hijos en situaciones de emergencia, pero también les preocupa como ser y como poder comportarse bien  en situaciones “de andar por casa”. 

 “No es fácil educar con garantías de éxito a nuestros hijos desde nacen y mientras crecen…”

 Queremos fórmulas mágicas que nos ayuden a perder el  miedo a equivocarnos. Porque como los queremos… queremos lo mejor para ellos.

Pero, ¿a que precio queremos su buena educación y nuestra felicidad?:

  • ¿Buena educación es dar a todos los hijos lo mismo, para ser unos padres justos?
  • ¿Buena educación es desear tener hijos superdotados,  para no tener que ayudarles a estudiar? 
  • ¿Buena educación es proyectar tus carencias presentes en el futuro de tus hijos para que no les falte lo que yo no he tenido cuando era@?

Educar bien a los hijos es saber educar a los hijos amando su libertad. siendo creativos y cercanos mientras crecen… Se trata de que les eduquemos en libertad amandoles mucho, y amarles a pesasr de lo que hagan desde nuestra libertad.

Educar desde vuestra libertad de padres significa que debemos:

  • Dar a cada hijo lo que necesita y no a todos por igual.
  • Enseñar a cada hijo con nuestra generosidad y constancia deben ser el buen ejemplo que nuestros hijos deben recibir cada día.
  • Hacer valorar a cada hijo que muchas de las cosas de las que disponen a diario son la suma de muchas renuncias de sus padres o de otros.
  • Enseñar a cada hijo que ayudar a los demás es la base para sentirte feliz cuando peor te sientas contigo mismo.
  • Enseñar a cada hijo que en la vida cuantas menos necesidades evitables tengas, te hará disponer de mas libertad.

Dos recetas imprescindibles en el día a día de la educación de nuestros hijos: 

  1. NO DAR– NI SIQUIERA COMO PREMIO- A NUESTROS HIJOS NADA QUE NO NECESITEN Y TAMPOCO LO  QUE NO NOS HAYAN PEDIDO, AUNQUE PAREZCA QUE LO NECESITAN”
  2. ENSEÑARLES A VIVIR EN SU HOGAR CON VERDADEROS SENTIMIENTOS DE FRATERNIDAD Y SOLIDARIDAD