A ti madre que le dijiste a tu hijo un “si te quiero en mi vida”

A todas las madres de hijos nacidos y no nacidos y a todas las madres embarazadas

La fuerza del amor maternal, se basa en un “Si te quiero en mi vida” de la madre a su hijo que a partir de ese momento, el amor de los dos va a ser compartido con un “amor ciego” ya que ambos madre e hijo, se aferrarán a conservar esta nueva vida.

  • Madre e hijo se aceptan sin haberse elegido anteriormente para tener una relación basada en el amor incondicional mutuo. Ni el hijo eligió a su madre ni la madre eligió a su hijo; pero sin haberse sido elegidos previamente, el hijo confiará plenamente en la madre y por eso se deja mantener y cuidar desde el minuto uno de su transitoria vida maternal.
  • Madre e hijo después de el “Si quiero” estarán compartiendo unas semanas y meses antes de nacer y después los 365 del año de sol a sol.
  • Madre e hijo una vez finalizado el embarazo, sus corazones seguirán latiendo juntos aunque haya un día en estén separados a miles de kilómetros.
  • Madre e hijo por ley natural es ella la que se ira de este mundo antes que el hijo, pero la huella que le dejes sobrevivirá a tu muerte hasta la muerte de tu hijo.
  • Es antinatural y casi destructivo para la madre que un hijo pueda morir antes que ella, y cuando esto por desgracia a veces ocurre siguen sus dos almas conectadas mientras ella viva.

Un día mi marido escribió:

“El día de la madre no es para felicitar a una mujer por haber conseguido su ilusión de tener un hijo para su satisfacción, sino mucho más, es porque hay que admirar a la mujer que ha decidido sacrificarse por traer un nuevo ser al mundo, por amor al otro, en un supremo acto de generosidad”

Hay dos cosas que yo como madre de mis nueve hijos únicos les he transmitido:

  1. Les he dado una oportunidad, como lo han hecho todas las madres: la de vivir una vida plena y feliz.
  2. Les he dado un consejo muy personal: que por encima de su belleza física e inteligencia intelectual, lo importante es llegar a ser muy buena persona y en ocasiones aunque sea a un precio muy alto.

A estas alturas de mi vida, creo que puedo sentirme muy feliz de que todos estén vivos y estoy orgullosísima de que todos se que se esfuerzan en vivir mi consejo de no olvidar cada día en ser muy buenas personas. Este es el motivo principal por el que me gusta celebrar el Día de la Madre con y por ellos.

Ellos habrán aprendido de mi como madre muchas cosas, pero a mi la maternidad me ha perfeccionado y creo que mis hijos a mi también me han hecho ser mucho mejor persona.