9 dic
2012
Posteado en: Educación, Matrimonio
Por    3 Comentarios

Somos la levadura en el bizcocho

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La semana pasada, en menos de 24 horas,  he compartido  un curso de formación  y orientación con padres muy interesados en mejorar la calidad de vida de su matrimonio y su familia.

Primero estuve con  los padres  de los centros educativos de Las Chapas y Ecos  en Marbella, donde pudimos hablar y debatir sobre la importancia que tiene la educación de la voluntad en nuestros hijos, y así poder garantizarles mínimamente su futuro escolar y familiar, gracias a una buena calidad de relaciones afectivo-personales entre los padres y sus hijos.

Al día siguiente,  compartí de nuevo un Training de Comunicación para el Éxito Matrimonial  con matrimonios  convocados por el Centro Cultural Almenar de Toledo. Una de las conclusiones mas importantes fue que:

” la llave del éxito matrimonial está en una buena comunicación, ya que

solo el compromiso y el amor, no son suficientes garantías

para el éxito en el matrimonio”

Las inquietudes de todos los participantes de ambos debates, me han llevado a la siguiente síntesis – a ver que os parece – porque además puede ser una vía muy positiva y esperanzadora para  padres con hijos:

La calidad de nuestra buena comunicación matrimonial, y el esfuerzo por educar a los hijos fortaleciendo  su voluntad , nos convierte a los padres en:

“LA LEVADURA EN EL BIZCOCHO”

La familia es como un  bizcocho donde todos  los ingredientes básicos para elaborarlo se cuecen en el recipiente del hogar formado por los padres  y cada uno de sus hijos, pero no  habría bizcocho sabroso sin  que los padres participen asumiendo el papel de levadura.

La fuerza interna que convierte una masa inerte en un bizcocho de masa esponjosa, dulce y a la vez sabrosa.

Esto mismo es lo que hacemos  los padres de familia cuando intentamos  de manera permanente y coherente educar a los hijos  para dar sentido, forma y cohesión a nuestra intimidad familiar.

Los padres no nos podemos permitir el lujo de elegir… ser cualquiera de los otros ingredientes del bizcocho, porque dejaríamos a nuestros hijos castigados sin bizcocho desde el desayuno….

SER ” LA LEVADURA EN EL BIZCOCHO” significa entonces:

Que nuestro matrimonio y nuestra familia, deben estar basados principalmente en

-una inteligente comunicación matrimonial

y una buena educación de la voluntad de nuestros hijos-

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3 Comentarios

  • GENIAL SARA.

    Es una conclusion muy acertada y gráfica

  • Me parece un ejemplo genial…
    Tenemos que considerar que los padres somos los jefes de una empresa educativa que es la familia.
    Somos líderes para nuestros hijos. Debemos pensar bien qué valores vamos a poner de moda en nuesto hogar, porque nuestros hijos, nos imitarán.Y luego, tenemos que ayudarnos del trabajo en equipo para que participen en la vida familiar…y conseguir hacer el mejor bizcocho del mundo…
    Y así influiremos en la sociedad
    Gracias Sara

  • De acuerdo, absolutamente de acuerdo.
    Somos fermento,de una harina de fuerza de la cual aunque el horno no sea de los mejores, saldrá al final un bizcocho riquisimo !.
    Gracias Sara.
    Un beso Leonor

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