Adolescentes a los 30 y más ( III / IV )
“Hasta los 30, no empecé a saber quien era”
Declaraba Rachel Weisz en una entrevista.Actriz, protagonista de Ágora y famosa en el mundo de las celebrities.
La adolescencia es una etapa de la vida en permanente desarrollo “express”, donde “todo se siente”, sin llegar a querer reflexionar y entender.
La vida se entiende, desde el permanente movimiento, incluso la decisión de pararse, también es puro movimiento.
Por eso, la clave para madurar en la vida está en avanzar y no llegar nunca a querer o tener que decidir pararse, y si provocar a diario y de manera cotidiana un permanente movimiento racional.
Parte de la responsabilidad que tenemos como padres, está en que debemos preocuparnos de que en las distintas etapas de la vida de nuestros hijos, avancen de manera gradual, moderada y madura.
Si tu hijo decidiera no moverse, puede quedarse aparcado en alguna etapa del desarrollo de su vida, y ello le impedirá el propio crecimiento personal, aunque aparentemente siga cumpliendo años y sea un hijo a veces de grandes éxitos personales .
NUESTROS HIJOS NO SON DE NUESTRA PROPIEDAD, AUNQUE LES HAYAMOS DADO LA VIDA Y LA FORMACIÓN PARA QUE CONSIGAN LLEGAR A SER DE MANERA INEVITABLE
- ADULTOS RESPONSABLES -
Cuando alguno de nuestros hijos decide no madurar y crecer en compromisos personales, en conocimiento de sus límites, y en la asunción de sus responsabilidades, mal que nos pese:
– debemos como padres” intervenir pasivamente”, esto es: -
-dejar a nuestros hijos a determinadas edades, actuar y que sean capaces de elegir para acertar y equivocarse con todas sus consecuencias-
Algunos padres para garantizar su aparente tranquilidad y auto-satisfacción, crean en su familia y en la relación con sus hijos una atmósfera de:
auto-control excesivo o de auto-complacencia insana.
Si mantenemos este tipo de relación con nuestros hijos, con frecuencia podemos llegar a tener como hijos a mujeres y hombres con edades de adultos, viviendo y comportándose como adolescentes sin prisa por madurar y sin sentir vergüenza por no estar donde ya tenían que estar desde hace años.
Algunas pistas para descubrir o localizar al eterno adolescente de 30 años y mas:
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Cuenta chistes y/o toma demasiado alcohol, fuera de lugar y del momento adecuado.
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Viste disfrazando su edad y emulando ser todavía un bachiller.
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Se peina y arregla de manera casi siempre informal o demasiado retocado.
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Le gustan los mismos modelos de coches que a los quienceañer@s y conduce como tales.
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No tiene novia fija, ni mujer estable con quien llegar a casarse, porque nunca esta seguro de que le gusta alguna de las que conoce ya hace años.
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Piensa que llegar a ser padre a los 30, es demasiado pronto y que todavía tiene que disfrutar de la vida y que ya le llegara su momento mucho mas adelante.
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Nunca encuentra un proyecto o trabajo donde dar el 100% de lo que sabe y solo se mueve por el mejor salario a día de hoy.
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Intenta siempre esperar a que” alguien remate”, lo que el nunca tiene tiempo de acabar por falta de orden y priorizacion racional de las responsabilidades.
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Se le olvida devolver los libros que le prestan, porque en realidad nunca ha acabado de leer un libro.
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Nunca pide favores a sus amig@s, para que tampoco nunca se los puedan pedir a él.
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Normalmente sigue dirigiéndose a sus padres para “que le ayuden en algo ” ( el resto del tiempo está siempre muy ocupado en “sus cosas”).
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Cuando alguien esta en apuros, no se acerca mucho ya que:
“las cosas desagradables le afectan siempre a él mucho mas que a los demás”.
El resto de los mortales adultos aunque a veces cometamos errores, estas conductas intentamos evitarlas por pura dignidad personal.
Nuestro desarrollo personal ha avanzado y no queremos ser habitualmente parásitos del resto de los que nos rodean.
¿Quienes y porque llegan a esta “forma de vida”?¿Quienes somos los responsables de esta falta de” desarrollo personal y social”?
Observa la educación que les has dado a tus hijos y reflexiona si le han ocurrido las siguientes situaciones:
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Nunca ha tenido que pedir ayuda a nadie.
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Siempre se le ha dado hasta lo que no ha pedido ni necesitado.
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No ha tenido nunca que enfrentarse a sus propias limitaciones.
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No ha tenido nunca que asumir sus propios errores y las consecuencias de verdad y hasta el final.
Padres podéis elegir que hijos queréis tener cuando sean adultos, quizás estáis a tiempo todavía en la mayoría de los casos.En cuanto a la madurez personal de nuestros hijos, nada es gratuito, nuestros objetivos educativos son mas importantes de lo que os imaginais.
Solo tenéis que ponerte en marcha los mecanismos suficientes para pasar a ser padres menos intervencionistas y mas rigurosos en las pautas educativas.
Os invito a leer un artículo que os dará datos de la realidad de los
“adolescentes de 30 años y mas”:
http://www.thefamilywatch.org/nos/nos-2002-es.php
Etiquetas: adolescente, educacion hijos, familia, hijos, HOMBRE, mujer, padres, Rachel Weisz, responsabilidad, sara perez-tome, valores, vida familiar











Una vez me dijo la profesora de mi hijo, cuando tenía 9 años, que si cada vez que se le olvidaba algo, se lo llevaba al colegio, para evitar que le pusieran un negativo; si cada vez que se le rompía algo, se le reponía; si cada vez que no estudia, se lo repito, etc. etc. y voy de madre solucionadora por la vida… iba a conseguir tener un inmaduro de por vida y una persona sin recursos. A Dios gracias, hay personas que te hablan claro.
Una de ellas eres tú. Gracias Sara.
Muchas gracias Sara, invitas a tomar iniciativas positivas.
La adolescencia siempre fue un periodo de la vida, más bien conflictiva, que se necesita saber que va a llegar a los hijos y conviene prepararse con gran interés para conseguir sacar buenas notas los padres y los hijos/as antes de fin de curso. ¡Nunca debe pillar de sorpresa y que se piense que las “chuches” constantemente valen a todas las edades.
El argumento de que todo vale y que todos hacen lo mismo, no es óptimo en una sociedad permisiva como la actual. Hay que entusiasmar, aunque no gusten las indicaciones ó exigencias contrarias a lo que el cuerpo y las sensaciones piden, esto exige una cariñosa y continuada disciplina. Será más fácil controlar las tormentas de la vida, más adelante.
Podría pensarse también en inducir a los hijos a realizar un “master” de un simpático comportamiento, antes de iniciarse en la vida. No olvidemos el uso de la libertad del educando para actuar y no sentir desánimo ante las dificultades. Ser optimista al educar a los hijos, estamos trabajando con amor para el futuro de la sociedad.
ASÍ HABRÁ MENOS INDIGNADOS, no han tenido tiempo para ser estorbos.
Muchas gracias.
Peter.
Que interesante…el proceso de DESAPEGO.. es importante, para que no sigamos encontrándonos con esta situación… y claro está, estar ATENTOS a aquellas viejos hábitos, para modificarlos y apoyar un crecimiento saludable en nuestros hijos
Algunos padres son mas estrictos de lo habitual en su entorno, parecen intransigentes pero solo es que asumen su responsabilidad con el objetivo de hacer lo que creen mejor para sus hijos.
El estudio reciente que nos propones, parece que les da la razón en gran parte a estos padres aparentemente mas estrictos de lo habitual.
Un saludo
Me parece que somos los padres quienes debemos fomentar en nuestros hijos -desde q éstos son pequeños- la independencia, el valor de conseguir nuestras metas personales y hacerles ver lo valioso y bello que es disfrutar sus propias vidas en sus propios espacios y tiempos. Es increible este fenónemo actual, que veo no sólo ocurre en mi país (Chile), sino que también en otros. Estamos llenos de adultos q no quieren dejar el cómodo y acogedor techo de sus padres!!!
estoy de acuerdo en mucho puntos señalados en este artículo, creo que es necesario educar para la autonomía, porque es básica para la realización personal… sin embargo, no creo que el hecho de que un hijo no quiera casarse o tener hijos sea una falta de madurez, desde luego que hay muchas otras maneras de realizarse en la vida…
Tienes razón que el hecho de no casarse y tener hijos en ” si mismo” no es problema de madurez.
Sobre todo porque si no encuentras a la mujer de tu vida o una vez encontrada resulta que no puedes tener de manera natural hijos, pues seria una perspectiva demasiado estrecha sobre la vida de muchas personas casadas o solteras y sin hijos.
Quizás me ha quedado precisar mas que cuando uno elige no casarse o no tener hijos aunque tenga edad y mujer o marido para tenerlos, lo importante está en los motivos que le han llevado a cada uno a no tener familia a la edad de poder tenerla.
“Manejar el tiempo a nuestro antojo” y sin tener motivos suficientes para realizarse en la vida es el problema que yo quería poner de manifiesto.
Y los motivos pueden ser de muchos tipos: no solo materiales sino también espirituales o personales los que pueden hacerse incompatibles con el desarrollo personal que exige tener una familia.
No todo el mundo tiene que tener una familia, hay que estar también preparado tanto para libremente querer o para renunciar.
SARA-Sophya
Los padres tendemos a temer que nuestros hijos se equivoquen o tomen decisiones erróneas, por eso a veces sobreprotegemos. Cuando equivocarse es vital en el proceso de madurez y de aprendizaje. Lo sensato sería pensar qué si hemos hecho bien las cosas nuestros hijos estarán preparados para tomar decisiones, equivocarse, asumir sus errores. Creo que hay que tratar de confiar más en nuestros hijos sobretodo porque se supone que antes les has sabido transmitir unos valores sólidos, sino en quien realmente no estás confiando es en ti mismo y en tu capacidad de educar…
Es un buen post que anima a la reflexión. Nuestros hijos van a ser el futuro.